No es Seseña y no es por accidente pero: Avilés otro día más con los niveles disparados del cancerígeno benceno


El Colectivo ecologista de Avilés denuncia que esta mañana del jueves 9 de junio, las obsoletas baterías de coque de Arcelor nos siguieron contaminando con unas emisiones disparadas de benceno como llevan haciendo las últimas semanas, de acuerdo a los datos de la única  estación que da valores en continuo en Avilés que es la de Llaranes,
que llegó a picos de 28 µg/m3  con una media de 5 µg/m3 en las últimas 24 horas, hay que recordar que el valor de referencia anual esta en 5 µg/m3 para este peligroso contaminante según los datos de las estaciones de control de la contaminación que facilita el Gobierno de Asturias en su web  de acuerdo a su obligación de comunicación diaria de contaminación atmosférica y calidad del aire de la Directiva 2008/50/CE y el R.D 102/2011, cosa que no hace con las estaciones privadas que de forma intencionada el Principado no facilita datos en continuo porque son peores que las públicas.
En Avilés se triplica la media de benceno anual del resto de lugares de Asturias donde se mide, en las últimas semanas este valor llegó a ser 8 veces más que en el resto de Asturias,  lo que la idea de la gravedad del problema, por más que este dentro de la media anual recomendada por la tolerante normativa Española, que marca una media de 5 µg/m3 de media anual.
La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) ha determinado que el benceno es un carcinógeno para los humanos, y puede causar varias formas de cáncer debido a una exposición prolongada. De acuerdo con la IARC, el benceno es con frecuencia considerado como la "madre de todos los carcinógenos," dado que un gran número de carcinógenos tienen estructuras que incluyen anillos de benceno. Diversos estudios de  personas expuestas a altos niveles de benceno muestran su asociación con el cáncer de la sangre (leucemia); incluyendo leucemia aguda mielógena, leucemia aguda linfocítica, y leucemia crónica mielógena. Leucemias relacionadas con el benceno se han reportado como enfermedades que se desarrollan en un tiempo tan breve como nueve meses, y puede permanecer latente tanto tiempo como 25 años después de la exposición inicial.
La exposición a una pequeña cantidad de benceno puede causar desórdenes temporales del sistema nervioso, depresión del sistema inmunológico y anemia. Una breve exposición afecta inclusive la piel, ojos e irritación del tracto respiratorio, dolor de cabeza, irritación del estómago, somnolencia y mareo. Los altos niveles a la exposición pueden dar como resultado la aceleración de los latidos del corazón, hemorragias excesivas, temblores, vómitos, pérdida de la consciencia y muerte. El benceno puede causar efectos dañinos en la médula de los huesos, y puede causar un decremento en las células rojas de la sangre conduciendo a la mielofibrosis y el síndrome mielodisplástico.
Aunque la relación entre la contaminación del aire y los efectos en la salud es compleja, es evidente que los peligros ambientales causan efectos adversos para la salud de los que los padecen. Algo que parece que el Principado  no comparte, porque para ellos la contaminación del aire no existe, es un invento de quienes nos quejamos, aunque las evidencias científicas del impacto a la salud cada día es más apabullante.
Está claro que el Principado y  Ayuntamiento de Avilés  tiene que asumir sus responsabilidades y trabajar para que se reduzca estos niveles elevados de contaminantes por el impacto que supone para sus vecinos.

Fuente: Foto y nota de prensa del Colectivo Ecologista de Avilés
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