5 de Junio Dia Mundial del Medio Ambiente en Asturias cita en la Peña de los 4 Jueces

En Asturias, las asociaciones ecologistas hemos decidido celebrar este 5 de junio Día Internacional del Medio Ambiente en La Peña los Cuatro Xueces para denunciar los muchos problemas ambientales que sufrimos en la región y, hemos escogido como “símbolo” la proliferación de innecesarias líneas de alta tensión, en concreto el denominado Anillo Central de Asturias.


Esta infraestructura fue incluida por el gobierno central en la Planificación de la Red de Transporte de Electricidad 2015-2020 bajo la justificación del interés público, de la seguridad del sistema eléctrico, para atención a la demanda industrial, o en relación con la prevista línea Sama-Velilla.
Paradójicamente,mientras se utiliza el “interés público” para defender esta línea se aprueban decretos para penalizar el autoconsumo y establecer el “impuesto al sol” lo que ha obligado a cerrar muchas pequeñas instalaciones de energías renovables.  Pero tampoco el resto de los argumentos esgrimidos por el gobierno se sostienen: la línea Sama-Velilla no se ha construido ni se construirá pues ya está fuera de la planificación; la demanda industrial está perfectamente atendida y hay que recordar que el diseño de este Anillo se hizo cuando estaban planificadas doce centrales de ciclo combinado en Asturias de las que sólo se construyeron dos. Y en cuanto a la seguridad del sistema, si en el pasado, cuando Asturias llegó a exportar  más del 50% de la electricidad producida, no hubo ningún problema ¿por qué lo va a haber ahora si el porcentaje de exportación se ha reducido más de la mitad?.
El modelo energético que se está impulsando en Asturias, en España y en Europa, está dirigido a fomentar el crecimiento del consumo de energía como motor de un modelo económico anti-ecosocial que supone para la población y la economía española la continuación de un modelo insostenible, altamente ineficiente y culturalmente inaceptable.

Este Anillo responde únicamente a los intereses de una empresa mayoritariamente privada que defiende un modelo que apuesta por el crecimiento justificándose en una supuesta falta de seguridad y basándose en los viejos deseos de los poderes políticos y económicos asturianos de seguir haciendo de Asturias una gran exportadora de energía eléctrica; un modelo que expande el problema de la contaminación electromagnética, supone la devaluacion de nuestras tierras, la destrucción de espacios de interés natural únicos e irrecuperables y la degradación del patrimonio histórico-cultural de las zonas afectadas, incrementa el riesgo de incendios, socava las actividades económicas locales, afecta a la avifauna, a las especies protegidas y en vías de extinción en las zonas de los trazados, y posibilita los procesos especulativos que conllevan destrucción de nuestro entorno. Frente a esto, demandamos un nuevo modelo energético, centrado en el ahorro y la eficiencia energética que permita ajustar nuestro consumo eléctrico a las necesidades reales, basado en energías renovables para reducir en lo posible el impacto ambiental de la producción eléctrica, buscando la producción próxima a los lugares de consumo y así disminuir la extensión de las líneas eléctricas, y centrado en las necesidades reales de las personas, convirtiendo a la población en el foco central de las decisiones en lugar de los intereses privados y especulativos de empresas privadas y mercados financieros.

La contaminación atmosférica que afecta a la zona central asturiana debido a la actividad industrial y al tráfico motorizado, la contaminación de las aguas como es el caso de la Ría de Villaviciosa, las acumulaciones de residuos contaminantes que afectan a muchos suelos de la región, los destrozos que el túnel del AVE ha provocado en el concejo de Lena y en la vecina León además de la amenaza de continuar la línea AVE hasta Gijón,  las dificultades que soporta la población de nuestras zonas rurales para sobrevivir en unos pueblos cada vez más abandonados por los poderes públicos, la pérdida de soberanía alimentaria, la ausencia de un modelo equilibrado de ordenación del territorio, la pérdida de biodiversidad y la proliferación de especies alóctonas como el eucalipto, o los incendios forestales que el pasado año han tenido especial virulencia son algunos ejemplos más de la situación ambiental de Asturias y demuestran la urgencia por impulsar el cambio del actual modelo energético y productivo, que la globalización capitalista nos ha impuesto, hacia otro basado en la sostenibilidad ambiental y social.

Por todo ello exigimos a los gobiernos central y autonómico que dejen de considerarnos súbditas y empiecen a tratarnos como ciudadanas y ciudadanos, que somos un pueblo que reclama su soberanía y que somos nosotras quienes debemos debatir y decidir sobre todo aquello que nos afecta, reclamamos más participación, transparencia e información por parte de nuestros gobiernos. Tomemos las riendas de nuestro futuro y exijamos la protección de nuestro aire, de nuestras aguas, de nuestro planeta y de nuestras vidas.

Nota de prensa de los grupos ecologistas y conservacionistas de Asturias.
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