Osas estresadas, a Furaco le va la pluma y urogallos mansos o locos

Se anuncia que el estrés ha inhibido el celo de las osas Paca y Tola. Las osas parece que no están interesadas en el “menage a troi” que les han montado el Presidente del Principado de Asturias, Sr. Areces, y el de la Comunidad de Cantabria, Sr. Revilla, con el oso Furaco. Un oso que en realidad no es cántabro pura sangre, si no que sus orígenes proceden del cruce entre osos pardos de los países del este con osos nórdicos. Al parecer la afamada dieta de anchoas y sobaos no da virilidad portentosa de la que presumía el Sr. Revilla «No va a fallar, no nos va a dejar mal. Hasta las avestruces de Cabárceno han corrido riesgo en los últimos días». Pues eso, que a lo mejor a Furaco lo que le va es la pluma... la de las avestruces.
Los urogallos tampoco andan muy bien. Hace unos años murió un urogallo, que tal vez por el stress u otra alteración, se había vuelto famoso por sus ataques. El urogallo, tenía su territorio en la braña de Mumián, en el parque natural de Somiedo, y defendía la zona de forma agresiva hacia los turistas; aunque no tengo muy claro porque tendría que haber turistas en el lugar. Lo cierto es que el pobre murió y ahora tenemos a Mansín, otro urogallo, que en contra de lo que es normal en su especie no parece tener ningún temor a los humanos y se baja por Tarna, en el Parque Natural de Redes, a dar paseos. Hay que recordar que en lo últimos cinco años, el urogallo está sufriendo un declive muy severo que ha supuesto la pérdida de un tercio del área de distribución de la especie en la Cordillera Cantábrica, que se suma a la pérdida de aproximadamente la mitad del área de asentamiento en las últimas dos décadas. Los urogallos están en peligro de extinción y no me extraña que se vuelvan locos.
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