Fuga tóxica en la planta de Fertilizantes Asturianos con una AAI de la Consejería de Medio Ambiente nuevecita

En la madrugada del domingo se produjo una fuga de ácido sulfúrico en un depósito de 150 toneladas de las instalaciones de Fertilizantes Asturianos, ubicadas en San Juan de Nieva (ría de Avilés). La situación movilizó a los parques de bomberos e hizo saltar todas las alarmas. Por suerte andaba por allí Nuberu, y gracias a la lluvia se pudo disipar más fácilmente la nube tóxica, sin que se produjeran daños para la población, ni para los bomberos y trabajadores.
Disipada la nube tóxica lo que empieza a cuajar es la polémica sobre la concesión de las AAI, la Autorización Ambiental Integrada. La AAI es un nuevo trámite de la reglamentación ambiental que el Gobierno del Principado despachó a velocidad de vértigo, levantando las dudas entre los ecologistas y las organizaciones sociales. En este caso, de la fuga tóxica, tanto el Colectivo Ecologista de Avilés como los vecinos, llevan alertando, desde hace años, sobre el riesgo de esta planta.
No es que Fertilizantes Asturianos o Chemastur, sea una planta antigua del tiempo del Cuentáme Cómo Pasó, se trata de una instalación de principios del 2006, que aprovecha el ácido sulfídrico que se desprende en el proceso productivo de Asturiana de Zinc para fabricar fertilizantes. Desde el principio contó con los permisos de la Consejería de Medio Ambiente y su amparo, ya que la planta está situada en terrenos portuarios y por tanto de competencia directa del Gobierno Asturiano. También desde el principio tuvo problemas, la primera fuga, de la que tenemos constancia, es de principios de diciembre del 2006, cuando la planta estaba aún en fase de pruebas. Según declaró el Director de Chemastur a uno de los denunciantes del incidente: "la planta está en pruebas y hubo un escape de una tolva, pero aseguró que el problema se va a solucionar y fue una cosa puntual dentro de las pruebas que están realizando y que espera (el director) que no se vuelva a repetir". Para ser justos hay que recordar que el Director de Chemastur, Jorge Menéndez Vallina, dimitió pocos meses después, en desacuerdo con la política de la empresa, que al parecer optaba por “supuestos incumplimientos en materia de seguridad y la compra de material de segunda mano”. Un accidente cuando se están poniendo a prueba unas instalaciones recién montadas no tiene porque ser más que un accidente; pero si a eso se le suma una política de empresa que se dedica a bailar el Chiqui Chiqui por el filo de la navaja de la seguridad con el fin de ahorrarse unos eurillos, el resultado puede ser otra cosa.
A las críticas del ex-director se sumaban las de los vecinos y ecologistas. Con todo ello se entró en la fase de la gestión de la Autorización Ambiental Integrada; pero la Consejería de Medio Ambiente no hizo caso ni a unos ni a otros. Así que dentro del reparto de Autorizaciones a Fertilizantes Asturianos también le tocó la suya, nuevecita, radiante y esperanzadora, que ahora se ve pringada por la fuga tóxica de este domingo.
La reacción de la Consejería de Medio Ambiente fue la de paralizar la actividad en la planta y abrir un expediente a la empresa “por incurrir en un posible incumplimiento de la Autorización Ambiental Integrada (AAI)”. Los ecologistas exigen información y soluciones.
Sospecho que este no será el último expediente por incumplimiento de la AAI. Espero, que como en este caso, el Nuberu nos haga otro favorín.
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