Por tercer día sigue disparada la contaminación en Gijón y eso que no hay anticiclón, ni polvo africano


De acuerdo a los datos oficiales que facilita el Gobierno de Asturias y el Ayuntamiento de Gijón de contaminación atmosférica y calidad del aire que cuelgan en sus webs de acuerdo a la obligación que tiene recogida en la Directiva 2008/50/CE y el R.D 102/2011, cosa que no hacen con las estaciones privadas que de forma intencionada ya que el Principado de Asturias no facilita los datos en continuo de estas estaciones que están monitorizadas porque son peores datos que las de las públicas, en una demostración continua de falta de trasparencia.

Mala sigue la calidad en el Lauredal presenta hoy una media de las 24 horas de 72 µg/m3 de Pm10 y tuvo picos de 144µg/m3 de Pm10. Hay que recordar que esta estación el Principado no la contabiliza en el protocolo de contaminación. Ya lleva este año 57 superaciones del valor de referencia diaria.
Además también se produjeron picos importantes en otras estaciones de las pocas que dan datos en continuo, destacando las micropartículas en Roces.

Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud recomendó unos valores límite para partículas de 20 µg/m3 de media anual para las Pm10 y un valor de alerta con una media diaria de 50 µg/m3 para las Pm10, la tolerante normativa español está 40 µg/m3 de media anual y de 50 µg/m para las 24 horas para las Pm10.

La exposición crónica a las partículas aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así como de cáncer de pulmón. La mortalidad en ciudades con niveles elevados de contaminación supera la registrada en ciudades más limpias del 15-20%. Incluso en la UE, la esperanza de vida promedio es 8,6 meses inferior debido a la exposición a las Pm2,5 generadas por actividades humanas.

El tamaño de las partículas está directamente relacionado con su potencial para causar problemas de salud. Lo preocupante son las partículas más pequeñas, porque son las partículas que pasan a través de la garganta y la nariz y entran en los pulmones, pudiendo incluso entrar en el torrente sanguíneo. Una vez inhaladas, estas partículas pueden afectar el corazón y los pulmones y causar efectos graves para la salud.

Los picos de contaminación atmosférica disparan los ingresos hospitalarios en Asturias por enfermedades respiratorias de acuerdo a un estudio epidemiológico realizado por la consejería de Sanidad del Principado de Asturias y presentado el año 2016. El Principado en su coladero del nuevo protocolo de la contaminación no ha regulado los picos de contaminación, a pesar de que  los investigadores y médicos reconocen la gravedad que suponen estos picos, una demostración de la falta de interés en la salud de la gente del Gobierno Regional.


- Fuente: Nota de prensa de la Coordinadora Ecoloxista d’Asturies.
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