Los ecologistas alertan del alarmante bajón del número de cormoranes en la ría de Avilés

Cormoranes en la ría de Avilés -Foto Mavea-
Algo preocupante pasa con los cormoranes. El Grupu d´Ornitoloxía Mavea lleva más de 20 años censando a las aves acuáticas de la ría de Avilés y su comarca. Desde hace casi 4 años da fe en su blog "Paxaros en la ría de Avilés" de lo que acontece en cuestiones ambientales en el estuario, centrándose en las aves acuáticas.

Nota de prensa del Grupu d'Ornitoloxía Mavea
A lo largo de estos años, el número de cormoranes ha ido en aumento, tanto los cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo) como los cormoranes moñudos (Phalacrocorax aristotelis), posiblemente debido a que cada vez tienen más presas (peces). Sin embargo, estos últimos meses ha ocurrido un hecho sin precedentes en Avilés: la población de cormoranes se ha reducido a la mitad, cuando otros años se iba incrementando de forma notable a lo largo del otoño hasta la mitad del invierno para volver a bajar en primavera y verano.
Este extraño hecho ocurrió durante la segunda quincena de noviembre y la primera de diciembre, coincidiendo curiosamente con la orden de matar cormoranes cursada por la Consejería de Medio Ambiente (firmada el 18 de noviembre) a pesar de que ninguno fue abatido de forma legal en la comarca de acuerdo a esa resolución . De 120 cormoranes censados a mediados de noviembre, se pasó a 60 en veinte días de diferencia entre ambos censos.
Para intentar contrastar este hecho con otra referencia, como la mayoría de los cormoranes grandes que pasan el día por la comarca avilesina duermen en el embalse de La Granda (Gozón), miembros de Mavea censamos el día 30 de diciembre el dormidero de ese embalse como hacemos varias veces al año , y contamos sólo 110 aves, menos individuos que hace dos meses (a mediados de octubre dormían al menos 130 ex.) cuando ahora tenía que ir la población en aumento y haber al menos el doble (más de 200 ex.). Este es el censo más bajo que conocemos desde que se formó este dormidero hace quince años, lo que contradice las teorías de las asociaciones de pescadores que dicen que cada vez hay más.
Además, los cormoranes estaban usando posaderos alternativos a los tradicionales, tenían un grado de estrés atípico, y no había ninguna garza en el dormidero (cuando siempre hay varios ejemplares). Hay que destacar que las garzas son más desconfiadas y asustadizas que los cormoranes.
Por lo tanto, la coincidencia de la orden de caza de cormoranes con la disminución de la población avilesina, indican la muy posible caza furtiva en el embalse de La Granda. Este embalse está protegido con las figuras de ZEPA y LIC, pero los efectivos de la Guardería de la Consejería de Medio Ambiente y del Seprona son muy exiguos (unos pocos agentes para controlar once concejos).
Así, aunque en los años siguientes la vida silvestre de la Ría vaya en aumento, hay especies que están desprotegidas y seriamente amenazas como pasa con esta especie.
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